Exigente LLM para compatibilizar con el trabajo y la familia
Dos son las opciones del magíster de la ANU: que el alumno arme su propia malla curricular de entre más de 80 cursos disponibles de las más diversas materias y temas o que siga algunas de las menciones preestablecidas. ¿Cuáles son estas últimas? Derecho Ambiental (Environmental Law), Gobierno y Regulación (Government and Regulation), Derecho, Gobernanza y Desarrollo (Law, Governance and Development), Derecho Internacional (International Law), Seguridad Internacional (International Security Law) y Derecho Migratorio (Migration Law).
Sin embargo, algo que este plantel australiano destaca es la flexibilidad y accesibilidad del programa, con la posibilidad de clases intensivas de entre 3 y 5 días, para reducir la necesidad de asistir más días al campus, y haciendo un amplio uso de la enseñanza a distancia , lo que permite a los alumnos balancear sus estudios con el trabajo, la familia o los compromisos personales que tengan, dependiendo de lo que más les acomode. Es más, aunque el tiempo mínimo para seguir este LLM es de 12 meses en modalidad de tiempo completo, el máximo se puede extender incluso hasta cinco años en part-time.
Pese a que sus requisitos están dirigidos a licenciados en Derecho de cualquier jurisdicción del mundo, aquellos que no son abogados también pueden postular, luego de completar una certificación en el área llamada «Graduate Certificate od Law» y que dura seis meses. Al igual que en la mayoría de los países, seguir este máster no habilita al estudiante para ejercer la abogacía en Australia, siendo necesario para ello cursar el Juris Doctor, equivalente a nuestro pregrado.
La mayoría de los académicos de este plantel son reconocidos especialistas en sus distintas áreas, principalmente en Derecho Internacional, Constitucional, Público y Corporativo, con vínculos en el gobierno y el sector privado, lo que les permite participar de manera activa tanto en el desarrollo de políticas públicas como en el ejercicio de la profesión.
Sobre la Universidad
Su ubicación es uno de los activos más reconocidos por la universidad: localizada en Canberra, la capital del país, la Australian National University es un plantel fundado en 1946 por el Parlamento, la única institución con dicho pasado histórico. Aunque nació con el objetivo de ofrecer programas de posgrado, casi dos décadas más tarde, en 1960, comenzó a dar clases de pregrado cuando se integró con el Canberra University College, en ese entonces parte de la U. de Melbourne. En la actualidad cuenta con más de 20 mil estudiantes en todos sus niveles repartidos en siete "colleges" y es uno de los planteles más destacados a escala mundial. Además, es particularmente reconocida por sus programas de arte y ciencias sociales, política y relaciones internacionales, políticas públicas y geografía, así como por contar entre sus antiguos estudiantes con ganadores del premio Nobel, primeros ministros australianos, embajadores y miembros del gobierno. Pero eso no es todo, porque su biblioteca también es ampliamente reconocida: cuenta con más de 2,5 millones de volúmenes repartidos en seis edificios, uno de las cuales, Chifley, está abierto para los alumnos las 24 horas del día, y es parte del G8 o Grupo de los Ocho, que reúne a las instituciones académicas más prestigiosas del país, que son las que realizan más del 90% de la investigación nacional. Los jardines también son distintivos de esta institución, ya que su campus principal, ubicado en el suburbio de Acton, está compuesto principalmente por parques en medio de los cuales se ubican las distintas construcciones. Por esta misma razón, y por sus más de 10 mil árboles plantados, es que ha sido premiado como uno de los sitios académicos más sustentables a nivel internacional y uno de los "más verdes" de Australia.
CLIMA
Enero es el mes más caluroso, con un promedio de 28°C, mientras que en julio se dan las temperaturas más bajas, con un promedio de 11°C. Es el clima oceánico que domina a la capital australiana, que además se caracteriza por heladas usuales en el invierno, pero con pocas nevadas, especialmente en el centro, aunque en sus alrededores es posible que ocurran uno o dos de estos episodios al año. Con las lluvias, la situación es similar: se trata de la tercera capital con menos precipitaciones del país y se jacta, además, de ser menos húmeda que la mayoría de las zonas costeras cercanas.
Al igual que muchas grandes ciudades del mundo, Canberra está viviendo una tendencia a que sus temperaturas se eleven, por el llamado efecto “isla de calor” que se crea en las áreas urbanas, especialmente durante las noches, por las construcciones de cemento, hormigón, vidrio y múltiples metales.
TURISMO
Para muchos, no solo es la capital más joven de Australia —ya que se trata de la capital federal—, sino que es una de las más llamativas al albergar muchas de las instituciones culturales más importantes del país, contar con una activa comunidad artística, una animada escena de bares y restaurantes y la cercanía con aquellos entornos naturales que han hecho famoso a este lugar.
Uno de los puntos de partida para un recorrido es la Casa del Parlamento, ubicada en el corazón de la ciudad, construida en 1988 para reemplazar al viejo Parlamento australiano. Lamentablemente, solo se puede visitar de manera turística solo durante el mes de agosto, cuando sus miembros se encuentran de vacaciones, siendo una de sus vistas más impresionantes las 48 columnas con que reciben al visitante el vestíbulo, así como un tapiz de 20 metros ubicado en el salón de ceremonias.
Este es, además, un destino ideal para amantes de la cultura, ya que cuenta con una gran variedad de museos, siendo el más importante de ellos el Museo Nacional de Australia: un edificio de arquitectura moderna y llamativa donde se pueden observar colecciones permanente de arte e historia, esta última, con todo lo relacionado con los primeros asentamientos humanos en el país, además de arte aborigen, la llegada de los ingleses y las colonias. Se trata, por lo tanto, de un recorrido por 50 mil años de acontecimientos, además de ofrecer un recorrido detallado por las regiones y principales ciudades y tradiciones de la zona.
La Galería Nacional de Australia es otro imperdible, gracias a sus más de 100 mil obras, tanto de arte local como internacional. Además, en el exterior de esta construcción, y rodeándola, hay un jardín de 24 estatuas ideal para pasear. También, con un foco más patriótico, una zona de visita habitual es el Monumento Australiano a la Guerra, donde se registra la participación de las tropas desde el período colonial hasta nuestros días.
El zoológico y acuario nacional es perfecto para adultos y niños. ¿Algunas de sus principales atracciones? Junto a leones, osos, guepardos y el famoso tigre de Sumatra, destaca por albergar casi 30 especies de animales en peligro de extinción y por tener la colección de grandes felinos más grande del país. Para recorrer todo el recinto se puede tomar el ZooVenture Tour, y, para quienes no le temen a las alturas, en la cima del Black Mountain que rodea a Canberra hay una torre de 195 metros de altura conocida como «Telstra Tower», que, además, ofrece servicios de telecomunicaciones. Desde acá se pueden obtener las mejores imágenes de la ciudad.
ACTIVIDADES RECREATIVAS
Debido al carácter universitario de Canberra, hay muchas zonas abiertas hasta altas horas y con precios baratos. Así, los amantes de la noche la pueden disfrutar visitando las zonas de Garema Place y City Walk, en el centro, así como los barrios de Kingston y Manuka, más a las afueras de la ciudad. En todos ellos hay bares, restaurantes y casinos, los que siempre suelen estar abiertos y animados. Como dato anecdótico: se dice que esta es el lugar de Australia que más lugares para comer tiene por habitante.
Siguiendo en esta línea de entretención, los viñedos cercanos, y que rodean esta zona, hacen que la mayoría de sus vinos sean de reconocida calidad y sirvan de compañía perfecta para sabores típicos australianos, como la carne de canguro, de cocodrilo o de emú. Los dulces no quedan fuera de la cocina, con recetas como el tim tam, una barra de galletas bañada en chocolate, o el lamington, un bizcocho cubierto de chocolate y coco. No van con vino, pero son deliciosos de probar.
Los parques son otro clásico de esta ciudad, tanto para locales como para turistas. Así, la gran variedad permite visitar el Parque Nacional de Namadgi, el Parque Nacional de Deua o el Parque Nacional de Morton, entre muchos otros. Pero eso no es todo, porque como Canberra se ubica a 180 kilómetros de la costa también se puede visitar la ciudad de Moruya, frente al Mar de Tasmania, y la zona de Malula Bay o Guerra Bay, donde están algunas de las mejores playas. Arena, mar y sol, qué mejor.