Un LLM con múltiples especialidades
De seguir el Máster en Derecho o LLM del University College de Londres (UCL) te estarás uniendo a una comunidad con “algunos de los más brillantes y ambiciosos estudiantes” provenientes de todas partes del mundo. Así se presenta este programa que, debido a la estructura de sus módulos, ofrece especialización en una amplia variedad de áreas, desde derecho comercial y corporativo hasta derechos humanos, medioambiental, propiedad intelectual o historia legal, entre otros, que pueden ser escogidos de manera libre o siguiendo un área en particular de interés, todo depende de las motivaciones personales.
Para completar el programa los alumnos deben contar con 180 créditos en total: 120 obtenidos de las asignaturas elegidas —de los cuales 30 pueden ser incluso de otras facultades— y 60 de su “Independent Research Eassey”, un ensayo de 12 mil palabras que deben entregar al final del proceso. Sin embargo, de querer egresar con una especialización, y no tener solo el título general de Máster en Derecho, los estudiantes deben asegurarse de contar con 60 créditos correspondientes a cursos relevantes para un área particular.
Este LLM tiene tres modalidades: una tiempo completo, que dura 12 meses; uno part-time, que permite desarrollarlo en un período de dos años, y una flexible —especialmente dirigida para quienes trabajan— que da la opción de extenderlo hasta por cinco años. Pese a que no cuentan con una opción a distancia, la UCL ofrece una serie de programas paralelos que se pueden tomar vía online, que incluye el área del Derecho. Para la postulación se cobra US$ 96,699 (online) y US$ 128,932 (en papel).
Esta escuela funciona en el famoso Bentham House, uno de los edificios más antiguos y espaciosos de la UCL, que recientemente fue reformado para darle más espacio a los más de mil estudiantes que tiene en todos sus niveles.
Sobre la Universidad
Fundada en 1826, la UCL es la tercera universidad más antigua de Inglaterra, después de Oxford y Cambridge, así como una de las mejores del país: en 2017 ocupó la séptima posición a nivel mundial en el ranking QS. Además, fue la primera en establecerse en Londres, la primera del país en ser completamente secular, permitiendo la entrada a estudiantes independiente de su religión, y la primera en aceptar a mujeres en igualdad de condiciones que los hombres, en 1878. Su localización es otro elemento destacado, ya que tanto su campus principal como la Facultad de Derecho se ubican en el céntrico barrio de Bloomsbury, en el municipio de Camden, conocido por estar rodeado de librerías, museos, archivos y cuerpos profesionales, así como por tener plena conexión de locomoción y estaciones de metro. Además, este plantel es el único de Londres en funcionar como “Beacon for Public Engagement”, iniciativa que busca que distintos organismos públicos se conecten e interactúen entre ellos, con las comunidades locales y el público en general.
CLIMA
El mito es que se trata de una ciudad con nubes en constante amenaza y la realidad es que aunque sí llueve mucho durante el año, las precipitaciones no son mayores que las de Roma o Burdeos. En general se trata de un clima templado y, gracias a que Gran Bretaña es una isla y Londres una ciudad por la que cruza el río Támesis, no son tan usuales ni las variaciones térmicas extremas ni las nevadas —una cuatro o cinco veces en invierno—, pero lo que sí es común es que caigan gotas y salga el sol en un mismo día; un recorrido por las cuatro estaciones con horas o minutos de diferencia.
Entre diciembre y marzo las temperaturas varían entre los -4°C y los 14°C, mientras que entre junio y septiembre la temperatura máxima oscila entre 18°C y 26°C. El centro de la ciudad, sin embargo, es más caluroso que el resto, con unos 5°C extra debido al efecto “isla de calor” que crea el área urbana, especialmente durante las noches, con sus construcciones de cemento, hormigón, vidrio y múltiples metales.
TURISMO
Una de las ventajas del engañoso clima londinense es que muchas de las atracciones turísticas de la ciudad están diseñadas pensando en aquello. Para los días en que salir a caminar no es una opción, los museos siempre son una posibilidad, especialmente al considerar que la mayoría de ellos son gratis.
Algunos de los más icónicos son el Museo Británico, el de Historia Natural —que en invierno además ofrece una pista de patinaje en hielo en las afueras—, de la Ciencia, la Galería Nacional, una pinacoteca con algunas de las más reconocidas obras de arte; el Victoria and Albert, que tiene una de las mayores colecciones de objetos de arte y diseño; el Museo de Londres, el Museo Imperial de la Guerra; el clásico Madame Tussauds con sus figuras de cera o las galerías Tate Modern y Tate Britain.
También es parte del recorrido clásico de la ciudad visitar el Palacio de Buckingham, subirse a la gran rueda de la fortuna que es el London Eye, ir hasta la mítica Torre de Londres o la recordada abadía de Westminster, donde fueron los funerales de la princesa Diana.
ACTIVIDADES RECREATIVAS
Acercarse a los mercados navideños y sus múltiples atracciones vestidas de viejo pascuero, tomar una cerveza al aire libre en los beer gardens o conocer los múltiples parques y jardines de la ciudad, como Kew Gardens, Holland Park, Green Park y, por supuesto, Hyde Park.
Un dato extra: durante una semana en junio se abren los “jardines secretos” cerrados normalmente para el público y que se ubican en plazas residenciales, terrazas privadas o al interior de edificios históricos, escuelas o tiendas.